Goma


Groseros
enero 30, 2010, 5:35 pm
Filed under: Amiguis, Jakoso | Etiquetas: , , ,

Ahora que he estado viendo fotos de mi hermano Paco y ya que ayer en la noche me marcó desde Alemania, me vienen a la mente recuerdos de nuestra infancia. Mis papás nos vestían igual a él y a mi y durante mucho tiempo la gente pensaba que éramos gemelos hasta que, naturalmente, el se quedó feo y yo me puse indeciblemente galán.

Una de las anécdotas que más recuerdo es cuando decidimos decir groserías. Lo decidimos por que cuando éramos morros, eramos bien ogetes y si nos escuchábamos una mala palabra, mi mamá lo sabría y nos daría mínimo una cachetada. Así que, un día, saliendo de la escuela (yo estaba en sexto de primaria y él en cuarto) le dije “sabes qué, ya somos grandes, ya va siendo tiempo de que digamos majaderías entre nosotros sin chismear”. Se me quedó viendo y su respuesta fue “está bien… puto”. Cada que lo recuerdo, me da risa, pero de verdad, así fue. Nos dijimos majaderías todo el camino, baboso, pendejo, güey, no mames. Fue nuestra liberación. Lo que Paco no entendió fue que la inmunidad grosera aplicaba solo entre nosotros y no con mi mamá. Hasta la fecha sigue siendo un hocicón (SIC mi mamá) y no es raro escuchar a mi mamá gritarle ¡FRANCISCO! cada que le grita a Poncho o Adrían que se vaya a la verga. De hecho, hay otra anécdota graciosa sobre eso, cuando mi mamá, previo aviso, le lavó la boca con agua del inodoro y jabón.

Y es así como decidimos ser majaderos.

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Pensamientos

Impuestos
Estoy saturado con el tema de los impuestos. Como dije una vez, no se mucho y tengo dudas sobre lo poco que sé, pero no me parece mal el paquete fiscal ya aprobado por los senadores para 2010. No satanizo al gobierno, no lo ensalzo tampoco, pero no me gusta hablar por hablar, primero me informo, leo en varias fuentes y luego emito una opinión. Me tiene hasta el gorro un correo que me han enviado unas 17 veces sobre el efecto real del ISR y el IVA diciendo que el gobierno se queda con un 48% de mi salario; eso no es verdad, los impuestos a la utilidad en el caso de empleados se calculan con base en unas tablas de ingresos (que vienen en la LFT, no es la gran cosa encontrarlas tampoco) y no aplicando un porcentaje sobre el sueldo neto; el IVA aplica sólo a unas cosas, no a los alimentos y además hay cosas como los libros -bendito sea Dios- que están exentos de este gravamen. El 3% a las telecomunicaciones no me parece algo abusivo; si mi recibo es de $500 pesos al mes por cable e internet, $15 pesos más no me van a dejar en la calle. He hablado con algunas personas más informadas en estos temas, con mis jefes en el Banco y con algunos colegas amigos y todos concuerdan en que los impuestos propuestos ni son malos ni son prohibitivos, lo malo está en la base gravable, deberían encontrar un mecanismo para gravar la actividad informal, cortar la dependencia del petróleo, llegar a las utópicas reformas que eleven la calificación de riesgo país.

No se mucho, pero sé que mucha gente habla nomás por que tiene voz.

Nanowrimo
Pues es 3 de Noviembre y no he escrito un carajo para Nanowrimo. Entre que estaba en Guadalajara y que el trabajo es una cosa demandante y absorbente, nomás no me he puesto a escribir. Sí pienso en lo que quiero y cómo lo quiero plasmar, he pensado en títulos y he decidido dejarlo al final, sé cómo nombrar al primer capitulo y se el estilo que voy a manejar, pero nomás no he tenido chance. Espero el fin de semana ponerme al tiro y escribir como desquiciado mis buenas páginas. El tema tiene tela de donde cortar, lo he venido masticando -y pospuesto- desde que viví en Playa del Carmen y se ha enriquecido desde entonces con nuevas aventuras, pero por angas y mangas (después investigaré de donde viene esa frase), no he podido sentarme a darle. Ojalá este mes sea el final de este camino. Estoy en esta clase de “reto” con Yolanda, Tonchi, Miguel e Ian pero como que no pienso mucho en eso, digo, me motiva pues, pero no me azota. No voy a publicar nada, subiré mi escrito el último día a donde sea que se tiene que subir y tal vez lo publique alguna vez -en partes- en el blog, después de toneladas de edición paciente y relajada. Esa es mi estrategia, nada de opiniones en el inter.

Circo
Estando en Guadalajara fui con Jany al Cirque Du Soleil, que llevaban el show de Dralion. Es impactante, alguna vez vi algunos de los actos en televisión pero estar ahí es verdaderamente increíble. Me gustó todo, la organización en el estacionamiento, en la entrada y en la carpa; es un lugar chico y la vista es buena desde cualquier punto. Jany dijo que es increíble lo que el humano es capaz de hacer y es verdad, uno se queda perplejo ante las cosas que hacen ahí. La mayoría son niños orientales, sonrientes y tremendamente hábiles. A mí lo que más me gustó fue la parte de los aros, cuando brincaban tres al mismo tiempo entre los aros, sin tocarse y cayendo con la mayor naturalidad, como si fuera dar un paso nomás. Los trampolines tambien me impactaron, la cuerda, los malabares del hombre de la araña, todo. De verdad, lo resalto, es algo que vale la pena ver. Ya estamos haciendo las maletas para O en Las Vegas.

Familia
Vivir solo es una cosa increíble en muchos aspectos, y en más aún para quien, como yo, vivió siempre con hermanos y hermanas y sufre de lo que he denominado “estrechez del concepto de propiedad privada”. Algo así como el socialismo en el que el gobierno paterno reparte los bienes a los hijos proletarios. Para mí, algo por lo que doy gracias cada día que me levanto es por el hecho de poder dormir exactamente hasta donde quiero: si me quiero levantar a las ocho, no me levantaré antes, dormiré tranquilamente sin gritos que me despierten a las seis por que mi hermana no se levanta o por que mi hermano no llevó el pedido del día anterior. Todo esto para decir que aunque para mi vivir solo ha sido una de las mejores cosas que me han pasado, no quita que me haya dado mucho gusto ver a mis hermanos este pasado fin de semana. Fuimos todos al panteón donde está mi hermana Blanca y rezamos el rosario; me sorprendió ver que los tres más grandes (Poncho, Paco y Yo) seguimos rezando de memoria las oraciones que mi mamá nos enseñó hace algunos muchos años. Siempre hemos sido… inquietos, rezar el rosario sin repetir al menos una vez un misterio fue algo imposible mientras vivía mi hermana: nos reíamos, hacíamos caras, leíamos en cámara lenta, cualquier cosa que hacía enojar a mi mamá y que nos dijera el célebre “no nos vamos a levantar hasta que recen con devoción”. De hecho, el domingo, nos regresamos en una ave maría por que Poncho se estaba riendo no se de qué.

Recuerdos de tiempos mejores.

Bueno, seguramente no eran mejores, simplemente en nuestra infancia no nos dábamos cuenta de tantas cosas y mi mamá no nos reclamaba como ahora, nos tenía siempre en casa y también a mi papá, aunque a él en largos periodos de tiempo interrumpidos por algún desliz lo suficientemente maquillado para que nosotros creyéramos en viajes y trabajos de fin de semana. Ya voy llegando a mi punto. Mi mamá se ha convertido el alguien muy demandante y muy difícil de tratar. No está contenta con nada y se siente con una facilidad absurda. Nunca ha sido cariñosa ni tierna, siempre nos ha tratado con su lado duro y estricto, diciéndonos las cosas como son y enseñándonos a ser hombres de bien, sin arrumacos, con cintarazos -y cablazos y cachetadas y reatazos- nos formó hasta ser como somos. Me cuesta trabajo entenderla y me duele, por que pues es mi mamá, que se enoje conmigo por cosas absurdas.

Mi mamá, a quien le agradeceré por siempre haberme enseñado todo y hacerme la persona que soy, es uno de mis grandes conflictos existenciales.

En la otra cara de la moneda, hablando de familia, visité con Jany a mi amigo Juan Miguel el fin de semana. Su niño nació antes de lo previsto y aprovechando que andaba por allá fuimos a ver como estaba su familia. El bebé es una cosita diminuta, comparada con los papás tremendos que tiene (Juan Miguel, un vale que si ves en la noche sí le sacas la vuelta y Nancy, alta ella, casi tanto como Juan), pero estamos seguros de que en unos meses más va a ser un niño que aparente el doble de edad. Si lo fuerte ya se le ve, tiene unas manotas y en 21 días se peló de la incubadora, siendo que la mayoría se avienta su buen mes encerrado. Verlos me dio mucho gusto, su felicidad se contagia y escucharlos hablar de todo lo bueno, que es mayoría, y lo malo, que ya quedó atrás, entusiasma a quien sea. Pensar en ellos me pone de buenas, son un gran par de personas que estimo mucho y un modelo de buena pareja. De nuevo, los felicito y les deseo, a los tres, lo mejor de lo mejor.