Goma


Fe
febrero 26, 2010, 11:07 am
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Ayer leí un artículo bien interesante en la National Geographic de febrero acerca de la poligamia en la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (IFSUD) y cuando terminé de leerlo un pensamiento vino a mi.

La fe no es ni la mitad de buena de lo que todo el mundo nos quiere hacer creer.

Hay un dicho, muy bien dicho, que es de la sabiduría popular y que dice “dichoso el que no espera nada, por que nunca se verá decepcionado”. En lo personal, trato de aplicarlo en todos los aspectos de mi vida y digo “trato” por que en algunos casos es bastante más difícil ser totalmente imparcial, en específico en lo referente a las relaciones personales. Creo que el sentido común es lo más fundamental en todos los aspectos relacionados con la vida y en la gran mayoría de las situaciones nos da la mejor solución: desde apagar la luz cuando no estamos en una habitación (sentido común = ¿para que necesito la luz prendida, si no estoy ahí?) hasta el saber que una relación basada en el amor no se trata de derechos (tengo derecho a decirte que no te pongas esa falda), sino de cesiones (ambos somos personas libres que decidimos que ropa usar). Todo esto, como antecedente a mi siguiente premisa: la fé puede reducirse a una simple expectativa. Una expectativa de vida después de la muerte, una expectativa de ser recompensado si se asesina a los infieles, una expectativa, en el caso de la IFSUD, de ganar el favor divino si la tierra es repoblada por el pueblo de Dios casándose con 3, 5, 20 y hasta 80 esposas. No hay sentido común en la fe, va en contra de la razón y el pensamiento crítico más básico, no hace cuestionamientos, sólo acepta los postulados de cada religión como verdaderos y absolutos, basado en una esperanza (en algunos casos bastante idiota, ver Cientología) sin fundamento alguno.

No estoy en contra de la fe, algunos dicen que la fe hace milagros y que si tienes fe como un granito de mostaza, las montañas moverás; creo que en algunos casos la fe une a las personas por un bien común y en algunos otros no pasa de ser algo completamente inofensivo. En el primer caso están las oraciones para la recuperación de las personas enfermas: no hay fundamento para creer que si cientos de personas rezan fervientemente por la recuperación de alguien más, este se recuperará indudablemente, pero esa unión y comunión entre personas deseando el bien de alguien más, sí es algo bueno. En el segundo caso está el esperar la resurección de la carne y la vida del mundo futuro: nadie mata por eso, ni afecta a terceros con su creencia y deseo de ser bueno para llegar a la otra vida y ver a Dios padre en el día del juicio. No estoy en contra de la fe, sólamente me sorprende.

Mi bronca está con el otro lado de la moneda, donde está la fe que sí afecta a otras personas. Aunque todas atentan contra el sentido común (no tiene sentido esperar que unos padresnuestros van a sanar a un enfermo terminal), hay unas que además de ir contra ello, afectan de manera negativa a otras personas. No conforme con predicar la intolerancia religiosa, los fundamentalistas y fanáticos musulmanes asesinan infieles, es decir, no basta con repudiarlos y verlos como estorbos, hay que matarlos. ¿WTF? Otro caso: no basta con predicar que un dios extraterrestre vendrá a recogernos para llevarnos a un planeta celestial, hay que pedirle dinero a los fieles para construir la nave que nos va a llevar con él. ¿Quién demonios cree, Y ACEPTA eso? Tom Cruise y John Travolta, para empezar. Y volviendo al tema inicial, no basta con crear una religión gregaria por que Dios se lo dijo a su lider, no, hay que casarnos con muchas mujeres para repoblar el reino de Dios. Y además, relegar a la mujer a un papel totalmente doméstico, como máquinas de hacer bebés y de coser y cocinar. Además, no conformes con tener múltiples esposas, desposan a menores de edad, menores de 15 años y además, sí hay más, el “profeta” puede reasignar esposas a voluntad, eso sí, siguiendo la voz del señor. En el artículo comentan que en una redada en la que capturaron al profeta de esta religión, confiscaron su diario y en una de sus entradas decía, y cito, “El Señor me dijo que fuera a una cama de bronceado y tomara un bronceado más parejo”.

Ok, fe. Cada quien cree lo que quiera. Yo no soy nadie para condenar, pero en mi opinión, más que hombres de fe, son gente desequilibrada.



Padre Rojo

El domingo pasado que fui a misa -por que han de saber que soy un ferviente católico y voy a misa todos los domingos- me tocó una homilía peculiar. Si bien es sabido que Jesús fue comunista, sus representantes contemporáneos en cada comunidad dejan de lado inclinaciones socio, político y económicas en sus sermones sobre la caridad y el bien del prójimo. Pues nuestro padre -de nuestra historia pues- se puso su sotana roja y nos habló del inservible (pecador, malvado e individualista) sistema capitalista.

El evangelio fue sobre la multiplicación de los panes. El proletariado entregó los pocos bienes que poseía (cinco panes y dos pescados) y el organismo regente (Jesús) distribuyó la comida equitativamente y todavía sobró (patrimonio gubernamental, suponemos). El padre comentó que ese es el ejemplo que debemos seguir, ya que actualmente estamos sumidos en un individualismo que sólo nos lleva a la miseria espiritual, en un modelo que promueve este individualismo y nos desvía del objetivo divino que es ayudar a los demás, a los que no tienen. Punto uno: Yo no creo que el capitalismo lleve al individualismo, son dos cosas distintas. La mejor defensa que tengo para el capitalismo es que uno tiene lo que merece, es decir, uno trabaja para crear patrimonio propio y no para un gobierno o para los demás. Todos en el sistema tienen la oportunidad de trabajar y recibir una remuneración con la cual pueden hacerse de un auto, una casa, una alberca llena de leche o una estatua de ellos mismos en caramelo macizo. Tan no es individualismo que en general, quienes buscan incrementar su patrimonio lo hacen para heredar a sus hijos y familias algo que les ayude cuando ya no estén. Yo siempre he pensado -y lo escribí alguna vez en el blog que descansa en el olvido del internet- que los pobres son en su gran y vasta mayoría, pobres por que quieren, al menos en México, y me parece reprobable, hasta irresponsable, compartir el fruto de tu esfuerzo y trabajo con un huevón comodino que estira la mano y obtiene comida y medicinas y demás.

El padre siguió hablando de la caridad y yo le perdí el hilo, meditando acerca del punto uno; cuando volví a la homilía, hablaba de los granos a nivel mundial; dijo que en el mundo hay suficientes granos para alimentar a todo el mundo, que quienes se encargan de ello son egoístas por no regalarlos a los pobres que los necesitan. “Cómo es posible -dijo- que el trabajo de nuestros agricultores se valore en Chicago, donde se determinan los precios de todos los granos el mundo”. Un padre informado, hasta eso. Punto dos: los granos no son suficientes. Para mayor referencia, leer el artículo de National Geographic del mes pasado sobre, precisamente, la escasez mundial de alimentos. Es dramático y me dejó con una sensación de preocupación sincera. La población crece indiscriminadamente mientras agotamos los suelos fértiles (e infértiles a veces) produciendo alimentos para, sí padre, todo el mundo. Un ejemplo comparativo: Brittish-American Tobacco hace cigarros. Tiene mucho tabaco y produce muchos cigarros al día; en mi homilía diría que son unos irresponsables individualistas por no regalar esos montones de tabaco a los fumadores que no tienen dinero para comprar un méndigo cigarro “Luchadores” suelto. Es lo mismo con quienes producen arroz, trigo o maíz; son empresas, venden un producto y no tienen por qué regalar el fruto de su trabajo. Además ¿no son más irresponsables quienes viviendo en la miseria de menos de un dólar al día traen al mundo 12 bocas hambrientas?

Lo último que dijo sobre el tema es que deberíamos ser más participativos. En eso estoy de acuerdo. No ser insensibles a la situación del mundo y hablar, levantarnos y hacer algo, no quedarnos viendo tele y quejándonos de los anuncios del IFE o sobre lo rateros que son los políticos. Nosotros los escogemos, bien dicen que cada pueblo tiene el gobierno que merece. No concuerdo con la idea del padre de solucionar la vida de los otros regalándoles lo que obtuvimos con nuestro trabajo y esfuerzo, pero sí con que, más que individualistas pecadores, somos una sociedad apática e insensible. Si viéramos más allá de nuestro refrigerador, hablando de comida, seríamos un poco más responsables.

O eso me gustaría pensar.

Últimamente me he dado cuenta de que hay menos personas en el mundo, ¿no les da a veces esa sensación? Unos niños de entre 14 y 16 años en bicicletas intentaron robarle la bolsa a la Mamá de Jany, pero sí le robaron una esclava de Oro. ¿Qué clase de padres tienen, qué clase de educación reciben? A pesar de que le padre rojo era monótono y aburrido en su hablar, me gustó su mensaje: aunque no esté de acuerdo con él, es bueno que haya quienes de menos, lo dejen pensando a uno.



Religiolous
julio 23, 2009, 11:35 am
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El domingo vi una película que me gustó mucho. La mejor frase, a mi gusto, fue:

“Lo peor de la religión es que hace que las personas que no tienen respuestas, crean que sí las tienen”

Nada más cierto.

Creo que es probable que la retiren de la cartelera esta semana, así que véanla si pueden, en verdad es muy buena y lo deja a uno pensando y reflexionando. No creo que sea una película que atente contra los cimientos milenarios y dogmáticos de la religión católica, una persona que tiene bien definido lo que cree y como ve su religión no tiene por que flaquear ante la duda. Al final, una religión es una guía para llevar una buena vida, sólamente eso; si uno es un buen ciudadano, un buen hijo o esposo (todos sabemos lo que implica ser bueno), podemos decir que vivió una vida plena y tranquila. Lo que pasará después de muertos nadie lo sabe, y ¿para qué martirizarnos con eso desde ahora? en verdad, cuando muramos, no seremos conscientes de lo que pase o deje de pasar. Todo lo demás en la religión, es accesorio y dudar de ello o preguntarse sobre su origen es algo natural en el ser curioso de la humanidad. Nos preguntamos por qué cae la lluvia, sale el sol o crecen las plantas tal como nos preguntamos quien diantres dijo que si no voy a misa arderé en las llamas infinitas del infierno.

En verdad, véanla.



Dos cosas

Uno
Que el arzobispado salió con la brillantada. DICEN que las mujeres no deberían vestir minifladas, entrar en conversaciones picosas o chistes léperos ni quedarse solas con ningún hombre bajo ningún motivo, pues provocan el morbo de los hombres y se buscan agresiones sexuales o violencia de género.

¿Es machismo? Claro que no, es retrogradismo. Lo que deberían prohibir es que los hombres sean(mos) tan pinchis marranos. Claro que se ven más provocativas, se ven guapetonas y chulas y sexys, pero tanto hombres como mujeres cometemos errores graves ante una situación así. Los hombres no tienen derecho alguno a faltarle al respeto a una mujer, así como no lo tienen de faltárselo a otro hombre. Si una mujer, por más descarada y promiscua que esta sea, decide andar en calzones por la calle, no significa que todos podemos ir a manosearla, gritarle cochinadas o violarla “por que ella se lo buscó”; tenemos instintos, claro que sí, pero tenemos razón para controlarlos. Las mujeres por su parte, saben que al vestirse con un escotazo o con una microfalda van a llamar la atención ¿por qué enojarse si alguien la voltea a ver? Es mal común de las mujeres que piensan que alguien que las voltea a ver es un violador en potencia o que si un hombre se atreve a dirigirles la palabra es para envolverla con sus mentiras de macho para luego abandonarla y romperle el corazón. Digo, algo mucho de culpa tienen los hombres que por lo general avientan piropos desagradables o se les quedan viendo con lujuria mientras la baba les escurre, pero no todos son así. No se, me imagino un mundo ideal donde una mujer guapísima pueda andar por la calle y que nosotros como caballeros nos acerquemos cortesmente a decirle “disculpe señorita, pero es usted hermosa, que tenga un buen día” y seguir nuestro camino. Que diferencia, los dos se van contentos y sintiéndose bien.

Volviendo al tema de la iglesia. No sé, no me sorprende. Es bien sabido que la iglesia católica se desarrolla en una realidad ajena a la actual, se aferran a sus reglas de hace 2,000 años que funcionaban para una sociedad de hace 2,000 años, así que esta noticia sólamente confirma lo que ya sabíamos; que la iglesia no es capaz de evolucionar y que se aleja exponencialmente de la juventud y el sentido común.

En conclusión, yo opino que todas las mujeres de México deberían usar únicamente microfaldas de aquí en adelante: ir a la escuela con microfalda, a la iglesia con microfalda, hacer el mandado con microfalda, subirse al camión con microfalda, TODO con microfalda, nomás para demostrar que están en desacuerdo con esa recomendación absurda y retrógrada.

Bendita modernidad =)

Dos
Me gané unos boletotes para ver a Blonde Redhead hoy en la noche en el Teatro Estudio Cavaret. No los he escuchado mucho y lo poco que he escuchado no es precisamente mi hit, pero sí me da curiosidad y quiero ir a conocerlos de primera mano. Presumidillo, presumidillo…



Belén
marzo 31, 2008, 11:50 am
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Ayer compré la revista National Geographic de Abril y comencé a leerla. Lo único que no leo de la revista, es la sección de “Foro” donde la gente manda sus cartas o deja comentarios en el portal y felicitan o se quejan de los artículos publicados. Ayer se me ocurrió hacerlo y leí dos cartas que en lo personalme parecieron absurdas.

Las dos cartas se referían al artículo que publicaron en diciembre sobre Belén y que habla sobre el conflicto que impera en la ciudad y en todo el país, la guerra, la desesperación de los habitantes y la importancia de este sitio al ser sagrado para tres grandes religiones. La revista no es de opinión, los artículos que muestran reflejan realidades en distintos lugares del mundo y más que expresar opinión, los autores tienen un estilo de escribir sus artículos; además, el enfoque de la revista, si bien no es totalmente científico como el de las publicaciones especializadas en cada materia, se mueve en esa dirección: los artículos sobre la tierra, el espacio y la naturaleza siempre son consultados con expertos en dichas áreas; los que son de naturaleza social buscan opiniones diversas y que muestren todos los enfoques que pueden tomarse. Por ejemplo, hace no mucho salió un reportaje de una isla en Indonesia donde hay mucha actividad volcánica que pone en peligro ciertas comunidades; el autor entrevistó al “sumo sacerdote” a cargo de mantener felices a los espíritus del volcán y al rey de la isla, responsable de la planeación civil; además, se consultaron vulcanologos y ciudadanos para tener una foto completa de la problemática de la Isla.

El artículo de Belen no tenía como fin el demostrar si Jesús nació o no ahí, mucho menos tratar de demostrar que Jesucristo no existió. Los expertos no tienen pruebas para negarlo ni para afirmarlo y mientras eso continúe así, ningún científico va a asegurar la existencia de Jesús o el sepulcro o tantas y tantas cosas que dice la Biblia. La intención del artículo fue sencillamente ilustrar la problemática civil en una de las ciudades más importantes para la fe de millones de personas alrededor del mundo. Se hablaron con jefes judíos y cristianos, se intentó con los palestinos y se tomaron los relatos de varios ciudadanos de diferentes religiones. Fue un artículo objetivo, crudo y triste, pero en ningun momento matizado de especulación.

El primer señor, un licenciado no se qué, envió su carta expresando primero el profundo respeto que tiene por la revista y las décadas que tiene leyéndola, pero reprobaba que una institución como la National Geographic permitiera que se publicaran esos artículos ofensivos para millones de personas, sobre todo en México, donde la mayoría son católicos; poner en duda la existencia de Belén con base en especulaciones es ofensivo para el señor, que además asegura que no se consultaron a los expertos correctos. Yo pienso ¿quienes serán esos expertos? Para mí un licenciado en historia por la universidad de Yale con maestría en estudios cristianos me parece bastante experto como para decir que no se tienen pruebas tangibles y científicas para asegurar que Jesús nació en belén. Me parece que por expertos, el señor considera al padre de su parroquia, a su abuelita y al obispo, que le aseguraron cuando era niño que el niño Dios nació en Belén el 25 de diciembre del año 0. Aún más hilarante, el señor termina diciendo que si siguen publicando esas falacias, se verá obligado a no leer más su revista y que transmitira ese sentir a toda su familia y conocidos. ¡Agárrate National Geographic, que vas a perder 10 lectores! Ridículo en verdad.

Lo que me parece inverosímil es que un fulano que se dice licenciado, se sienta ofendido por algo así. Aún cuando fuera especulativo no debería ofenderse por algo así; eso demuestra su fanatismo ciego, su poca visión y nula capacidad de análisis. Me lo imagino en una reunión familiar donde el sobrino filósofo dice que Dios ha muerto y el “licenciado” se tapa las orejas y comienza a repetir con frenesí “si existe, si existe, si existe” y acto seguido lo corre de su casa por que “lo ofendió”. Lamentablemente, este tipo de católicos son mayoría y son los que alejan a todos los no católicos de las iglesias y la religión. SEÑOR LICENCIADO, A MI ME OFENDE SU ESTUPIDEZ.

Ya mejor no voy a leer la sección editorial, me evito corajes sin sentido…