Goma


Voces
mayo 5, 2010, 8:03 pm
Filed under: Escritos

Claudia escucha, atenta, lo que la niña tiene que decirle. “Creo que no quedó bien el piso, Claudia” dice la niña, y Claudia, en voz baja, susurrando, le dice que está bien, que lo ha limpiado tres veces. “Lo haces por molestarme” finaliza y segundos después las dos ríen, jijiji. Otras veces no es la niña, sino el gendarme quien le habla mientras trabaja; la pretende y le dice piropos pueblerinos para hacerla sonrojar “que bonita florecita la de este jardín” le dice, y Claudia, de nuevo, susurra sus vergüenzas y ríe y se sonroja. Y luego corre a esconderse, pero el gendarme siempre sabe donde está, dentro del almacén de las escobas y los trapeadores. Toca la puerta y le hace halagos y gestos y lanza voces como jugando con un infante: “¿Dónde estará Claudia, que la he perdido de vista?” Y Claudia ríe de nuevo, con su jijiji susurrante e inocente, apartando los cabellos de su rostro y escondiendo su cara avergonzada. Las menos veces, es la señora, la enojona, quien habla con Claudia. “Te he dicho que los trastes tienen que guardarse en este cajón, Claudia, ¿cómo puedes ser tan descuidada?” Y Claudia calla entonces, cabizbaja y cuando la señora se da la vuelta maldice un poco, inocentemente “vieja malvada” le dice, y la vieja se voltea y reclama furibunda: “¿Que has dicho, insolente? Bien puedes largarte de aquí, si no te parece” Pero Claudia no se larga, guarda los trastes en el cajón y se va a limpiar los cubículos de los que trabajan en la oficina.

Con nosotros no habla mucho, Claudia. “¿Se le ofrece algo de la tienda, Joven?” Me dice diario entre 9:00 y 10:00 de la mañana y cuando le pregunto algo, apenas escucho el par de palabras que arroja. Sólo habla con ellos, ellos a quien solamente ella ve. Y me dicen los demás “Claudia habla sola, ¿te has fijado?” Así me dicen, pero ellos no saben, como yo, que la niña, el gendarme y la vieja están con Claudia siempre y la hacen reír, suspirar y llorar, todo dentro de la oficina, en las ocho horas que emplea en tener el piso en orden, siendo el engranaje discreto que mantiene nuestros lugares pulcros. Y Claudia no lo sabe tampoco, pero las veces que la he visto hablando al aire, hago una mueca cómplice, para que sepa que no le diré a nadie de la niña ni de la vieja y menos del gendarme, que se lo pueden correr por distraerla.

“Haces bien” me dice el enano que vive entre los cables, “no les digas de ellos, te van a juzgar como loco”. “Lo se -le respondo- que bueno que estás aquí para recordármelo”

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4 comentarios so far
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Buenísimo. Que aquí nadie puede decir que no ha tenido sus episodios. ¡Me gustó!

Comentario por Myrcrisher

Estoy de acuerdo buenisimo yo me tardo horas haciendo una propuesta y tu cada día sorprendes este tema no me ha tocado lo han comentado pero con lo q platicas se ve vino a la mente una niña sin q nadie en quien confiar Good Fin

Comentario por BAd

y…. FELIZ CUMPLEÃNOSSSSSSS!!!!!!!!!

Comentario por kletova

No inventes!!!! Este en especial es buenísimo! me dejaste impactada! aunque puede ser que el conocer a alguno de tus personajes influya no pudiste retratar mejor lo que alguna vez he llegado a pensar! Conslusión: es buenísimo!

Comentario por diana




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