Archivado en: Opinión, Religión | Etiquetas: Cine, Religión, Religiolous, Reseña
El domingo vi una película que me gustó mucho. La mejor frase, a mi gusto, fue:
“Lo peor de la religión es que hace que las personas que no tienen respuestas, crean que sí las tienen”
Nada más cierto.
Creo que es probable que la retiren de la cartelera esta semana, así que véanla si pueden, en verdad es muy buena y lo deja a uno pensando y reflexionando. No creo que sea una película que atente contra los cimientos milenarios y dogmáticos de la religión católica, una persona que tiene bien definido lo que cree y como ve su religión no tiene por que flaquear ante la duda. Al final, una religión es una guía para llevar una buena vida, sólamente eso; si uno es un buen ciudadano, un buen hijo o esposo (todos sabemos lo que implica ser bueno), podemos decir que vivió una vida plena y tranquila. Lo que pasará después de muertos nadie lo sabe, y ¿para qué martirizarnos con eso desde ahora? en verdad, cuando muramos, no seremos conscientes de lo que pase o deje de pasar. Todo lo demás en la religión, es accesorio y dudar de ello o preguntarse sobre su origen es algo natural en el ser curioso de la humanidad. Nos preguntamos por qué cae la lluvia, sale el sol o crecen las plantas tal como nos preguntamos quien diantres dijo que si no voy a misa arderé en las llamas infinitas del infierno.
En verdad, véanla.
Archivado en: Música, Opinión, Religión | Etiquetas: Agresión, Arzobispado, Blonde Redhead, Comunicado, Feminismo, Iglesia Católica, Machismo, Recomendación, Sexualidad
Uno
Que el arzobispado salió con la brillantada. DICEN que las mujeres no deberían vestir minifladas, entrar en conversaciones picosas o chistes léperos ni quedarse solas con ningún hombre bajo ningún motivo, pues provocan el morbo de los hombres y se buscan agresiones sexuales o violencia de género.
¿Es machismo? Claro que no, es retrogradismo. Lo que deberían prohibir es que los hombres sean(mos) tan pinchis marranos. Claro que se ven más provocativas, se ven guapetonas y chulas y sexys, pero tanto hombres como mujeres cometemos errores graves ante una situación así. Los hombres no tienen derecho alguno a faltarle al respeto a una mujer, así como no lo tienen de faltárselo a otro hombre. Si una mujer, por más descarada y promiscua que esta sea, decide andar en calzones por la calle, no significa que todos podemos ir a manosearla, gritarle cochinadas o violarla “por que ella se lo buscó”; tenemos instintos, claro que sí, pero tenemos razón para controlarlos. Las mujeres por su parte, saben que al vestirse con un escotazo o con una microfalda van a llamar la atención ¿por qué enojarse si alguien la voltea a ver? Es mal común de las mujeres que piensan que alguien que las voltea a ver es un violador en potencia o que si un hombre se atreve a dirigirles la palabra es para envolverla con sus mentiras de macho para luego abandonarla y romperle el corazón. Digo, algo mucho de culpa tienen los hombres que por lo general avientan piropos desagradables o se les quedan viendo con lujuria mientras la baba les escurre, pero no todos son así. No se, me imagino un mundo ideal donde una mujer guapísima pueda andar por la calle y que nosotros como caballeros nos acerquemos cortesmente a decirle “disculpe señorita, pero es usted hermosa, que tenga un buen día” y seguir nuestro camino. Que diferencia, los dos se van contentos y sintiéndose bien.
Volviendo al tema de la iglesia. No sé, no me sorprende. Es bien sabido que la iglesia católica se desarrolla en una realidad ajena a la actual, se aferran a sus reglas de hace 2,000 años que funcionaban para una sociedad de hace 2,000 años, así que esta noticia sólamente confirma lo que ya sabíamos; que la iglesia no es capaz de evolucionar y que se aleja exponencialmente de la juventud y el sentido común.
En conclusión, yo opino que todas las mujeres de México deberían usar únicamente microfaldas de aquí en adelante: ir a la escuela con microfalda, a la iglesia con microfalda, hacer el mandado con microfalda, subirse al camión con microfalda, TODO con microfalda, nomás para demostrar que están en desacuerdo con esa recomendación absurda y retrógrada.
Bendita modernidad =)
Dos
Me gané unos boletotes para ver a Blonde Redhead hoy en la noche en el Teatro Estudio Cavaret. No los he escuchado mucho y lo poco que he escuchado no es precisamente mi hit, pero sí me da curiosidad y quiero ir a conocerlos de primera mano. Presumidillo, presumidillo…
Archivado en: Opinión, Religión | Etiquetas: Belen, Catolicismo, Fanatismo, Israel, Jesucirsto, National Geographic, Opinión, Religión
Ayer compré la revista National Geographic de Abril y comencé a leerla. Lo único que no leo de la revista, es la sección de “Foro” donde la gente manda sus cartas o deja comentarios en el portal y felicitan o se quejan de los artículos publicados. Ayer se me ocurrió hacerlo y leí dos cartas que en lo personalme parecieron absurdas.
Las dos cartas se referían al artículo que publicaron en diciembre sobre Belén y que habla sobre el conflicto que impera en la ciudad y en todo el país, la guerra, la desesperación de los habitantes y la importancia de este sitio al ser sagrado para tres grandes religiones. La revista no es de opinión, los artículos que muestran reflejan realidades en distintos lugares del mundo y más que expresar opinión, los autores tienen un estilo de escribir sus artículos; además, el enfoque de la revista, si bien no es totalmente científico como el de las publicaciones especializadas en cada materia, se mueve en esa dirección: los artículos sobre la tierra, el espacio y la naturaleza siempre son consultados con expertos en dichas áreas; los que son de naturaleza social buscan opiniones diversas y que muestren todos los enfoques que pueden tomarse. Por ejemplo, hace no mucho salió un reportaje de una isla en Indonesia donde hay mucha actividad volcánica que pone en peligro ciertas comunidades; el autor entrevistó al “sumo sacerdote” a cargo de mantener felices a los espíritus del volcán y al rey de la isla, responsable de la planeación civil; además, se consultaron vulcanologos y ciudadanos para tener una foto completa de la problemática de la Isla.
El artículo de Belen no tenía como fin el demostrar si Jesús nació o no ahí, mucho menos tratar de demostrar que Jesucristo no existió. Los expertos no tienen pruebas para negarlo ni para afirmarlo y mientras eso continúe así, ningún científico va a asegurar la existencia de Jesús o el sepulcro o tantas y tantas cosas que dice la Biblia. La intención del artículo fue sencillamente ilustrar la problemática civil en una de las ciudades más importantes para la fe de millones de personas alrededor del mundo. Se hablaron con jefes judíos y cristianos, se intentó con los palestinos y se tomaron los relatos de varios ciudadanos de diferentes religiones. Fue un artículo objetivo, crudo y triste, pero en ningun momento matizado de especulación.
El primer señor, un licenciado no se qué, envió su carta expresando primero el profundo respeto que tiene por la revista y las décadas que tiene leyéndola, pero reprobaba que una institución como la National Geographic permitiera que se publicaran esos artículos ofensivos para millones de personas, sobre todo en México, donde la mayoría son católicos; poner en duda la existencia de Belén con base en especulaciones es ofensivo para el señor, que además asegura que no se consultaron a los expertos correctos. Yo pienso ¿quienes serán esos expertos? Para mí un licenciado en historia por la universidad de Yale con maestría en estudios cristianos me parece bastante experto como para decir que no se tienen pruebas tangibles y científicas para asegurar que Jesús nació en belén. Me parece que por expertos, el señor considera al padre de su parroquia, a su abuelita y al obispo, que le aseguraron cuando era niño que el niño Dios nació en Belén el 25 de diciembre del año 0. Aún más hilarante, el señor termina diciendo que si siguen publicando esas falacias, se verá obligado a no leer más su revista y que transmitira ese sentir a toda su familia y conocidos. ¡Agárrate National Geographic, que vas a perder 10 lectores! Ridículo en verdad.
Lo que me parece inverosímil es que un fulano que se dice licenciado, se sienta ofendido por algo así. Aún cuando fuera especulativo no debería ofenderse por algo así; eso demuestra su fanatismo ciego, su poca visión y nula capacidad de análisis. Me lo imagino en una reunión familiar donde el sobrino filósofo dice que Dios ha muerto y el “licenciado” se tapa las orejas y comienza a repetir con frenesí “si existe, si existe, si existe” y acto seguido lo corre de su casa por que “lo ofendió”. Lamentablemente, este tipo de católicos son mayoría y son los que alejan a todos los no católicos de las iglesias y la religión. SEÑOR LICENCIADO, A MI ME OFENDE SU ESTUPIDEZ.
Ya mejor no voy a leer la sección editorial, me evito corajes sin sentido…



